Una noche de sueño

“Querido diario”,

así, desde hace quince años, todas las mañanas (…o casi…) empiezo escribiendo mi diario. Hoy quiero actuar como si este reflejo fuese una de las paginas que escribo todas las mañanas y contarles un sueño:

estaba en un pasto donde habían vacas y toros. Había mucho sol y el día era hermoso, pero de repente una de las vacas (…¿o tal vez era un toro?), la cual era negra, empezaba a perseguirme muy enfadada. Trataba de huir pero de repente un perro blanco empezaba a espantar al herbívoro.

En serio en mi diario escribo mis sueños y en serio soñé con esto. Luego lo conté a mi chica, así como hago a menudo. Nos reímos mucho, porque la idea de que una vaca que trataba de perseguirme nos pareció bastante ridícula.

Para los que acaban de conocer el blog, quiero contarles que estoy en Colombia, en Villa de Leyva, un pequeño y hermoso pueblo a tres horas de viaje de Bogotá. Ayer salimos de la casa de Cielo, una señora muy simpatica que todas las veces que estamos aquí nos hospeda, y de tan pronto llegamos al parque Laura exclamó: “¡Mira!” Me pongo a mirar donde me indica y ¿que es lo que veo?

Una vaca negra, igual a la del sueño y también el perro blanco…Yin y yang.

Así empezamos a perseguir la vaca (…justo para cambiar un poquito la historia, jejeje…) y por supuesto nuestros amigos cuatro patas no perdieron la ocasión para unirse a la persecución. Después de un par de minutos llegaron otros y en un ratico esto fue el resultado…

Entonces, finalmente hemos alcanzado a tener muchos nuevos amigos peludos, los cuales no quisieron dejarnos solos. Así, mientras nos dedicábamos a tomar un rico coca y ron, sentados en uno de los muros blancos típicos del pueblito, se quedaron ahí para cuidarnos. Y fueron tan cuidadosos que casi asaltan a dos pobres policías que no estaban haciendo nada más que patrullar justo la calle donde nos habíamos parado a tomar. Y por supuesto quisieron también acompañarnos hasta la casa…

Entre todos los nuevos amigos cuatro patas hubo uno que destacó por su cariño…mejor dicho una que fue más cariñosa…y fue justo la primera que vimos, la blanca, es decir…la del sueño….

blog reflejos de luz crecimiento personal meditacion conciencia perrita blanca del sueño .jpg

La costumbre de escribir los sueños al despertar es muy bonita y la aconsejo a todos. Solo se necesita poner el alarma cinco minutos antes de lo usual y poner en la mesita de noche una libreta para anotarlos tan pronto despertamos. Los primeros instantes al despertar son muy importantes para recordar los sueños: en la mayoría de los casos, ya después de algunos minutos los sueños se olvidan por completo.

Si alcanzamos a escribirlos en los primeros instantes (es suficiente escribir las cosas principales, dejando eventuales detalles para un segundo momento…) tenemos la posibilidad de fijarlos y recordarlos. Escribir los sueños a diario, después de un tiempo, desarrolla la capacidad de acordarse de ellos y también incrementa la posibilidad de despertar en el sueño, es decir de volvernos conscientes mientras estamos soñando, que corresponde a lo que se conoce como sueño lucido. Si la idea les gusta les recomiendo intentarlo… les puedo asegurar que podrían ocurrir asombrosos hallazgos.

En fin, ayer fue una noche bonita. Una noche de sueño.

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Hasta el próximo reflejo…

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