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¿Quien paga el copyright a la naturaleza?

¿Es posible viajar y al mismo tiempo escribir un blog?

Si viajas no tienes tiempo para escribir, pero si escribes no te queda tiempo para viajar.Si intentas hacer ambos, no alcanzas ninguna de las dos. Quizás la solución se encuentra en desdoblarse: a un ti mismo le permites viajar y al otro lo pones juicioso a escribir.Buena idea. Pero…imaginemos por un instante de lograrlo….¿que le hago escribir a este juicioso mi alter ego?

Antes de segur deseo aclarar una cosa muy importante. En mis entradas siempre agradezco a algunas personas, amigos y amigas, que corrigen y revisan lo que escribo. Sin embargo, estando de viaje, y sobretodo estando en animo de improvisación, quiero que esta entrada salga así como es, entonces, los que aman la gramática y la ortografía, por favor, no se enojen, no me insulten, no me peguen, le aseguro que estoy estudiando y pronto espero lograr escribir una entrada entera sin errores. ¿Será? Miren…ya aprendí a hacer los signos: “¡” y “¿” que en italiano no solo no existen, sino nos marean un poco porque al principio pensamos que hay que poner la pantalla al contrario (o ponerse en parada de manos….) para leerlos. Entonces…estoy aprendiendo, si? Perdón, ¿estoy aprendiendo?

Volviendo al asunto: las ideas son muchas y mucho tienen en común con Colombia: son numerosas como los granos de café, sabrosas (espero! No…perdón, ¡espero!) como su aroma, varias como sus estilos musicales, variopintas como los colores de sus casas, Pues, son tantas y no sé cuál escoger. Estoy dejando que las palabras fluyan libres como el agua de rio en el que me lancé hoy, espontaneas como el señor que viajaba a mi lado en el bus y no dejó de hablar ni por un segundo, sin cálculos como mis examen de matemática que en la escuela. Sean lo que sean, voy a detener las palabras un momento y dejo espacio a las imágenes:

Galletas oreo rebosadas

Se ven ricas cierto? Yam, yam son galletas oreo. Te prestaría con mucho gusto mi boca por un instante para que sientas cuanto son sabrosas…pero no sabría como lograrlo. Se parece un poco a lo del desdoblarse. Podemos hacer que si alguien me explica como se puede uno desdoblar yo le presto virtualmente mi boca para probar las galletas oreo rebosadas.

Bueno, entonces: las personas que me conocen saben que entre más me pongo a decir estupideces, más estoy dando vueltas alrededor de lo que de verdad quiero decir y, efectivamente, es así. Pero por acá en Colombia dicen Del afán solo queda el cansancio pues, antes de pasar al plato fuerte de la entrada, faltan algunas entradas más, como por ejemplo este video:

El video (que demuestra lo que siempre pensé, que hay que seguir la corriente…) lo grabó un simpatico gringo cuyo nombre es Dove…si, leíste bien, se llama Paloma. Y, si pienso en las aves no puedo evitar de pensar en esta bonita Guacamaya:

Guacamaya

Hemos hablado de muchas cosas en una larga y agradable conversación, pero tal vez al estar en frente a la camara se puso un poco tímida:  

Después de la conversación (…no puedo revelar todo lo que me contó, por haberle prometido mantener el secreto…) va llegando el momento de escribir lo que quería escribir desde el principio. Yo sé que con todos estos discursos, galletas, arroyos, pájaros, va a ser difícil cambiar tan radicalmente el asunto, pero tal vez así es la vida, no es cierto? Hay sol y un momento después llega un increíble aguacero, le da risa a uno y un momento después se pone a reflexionar. Entonces, que te parece de ver en esta foto?

jardin vertical

Cuando las vi me parecieron planticas en un pasto, pero tuve que alejarme un poquito más…

jardin vertical

…y ya en esta se ve un poquito mejor…pero aún creo no se entiende muy bien donde están creciendo…seguí alejándome….

nada se crea, nada se distruye y todo se transforma

Y por fin vi que no era un pasto, ni un terreno empinado, sino el tronco de un árbol: un árbol que se había caído después de morir. Al principio no me pareció nada de extraño, pero cuando me fijé mejor y traté de ir más allá de las apariencias, sentí que me encontraba en frente a una gran enseñanza. Mi mente se despejó, el respiro se hizo más lento y profundo, toda la sabiduría de la naturaleza empezó a hablarme sin palabras.

Sentí de una forma muy clara que había un mensaje detrás de lo que estaba viendo: un mensaje que traducido en una frase podría ser: la naturaleza no desecha nada y nos enseña como hacer lo mismo. 

En un solo rapidísimo y maravilloso instante, esta imagen me estaba enseñando las mismas cosas de horas y horas de cursos de Permacultura y incluso más allá: todo se recicla y se reutiliza, cada espacio, aún parezca muerto ya tiene en su potencial varias formas para desarrollar la vida. Me estaba comunicando que hay que ir más allá del tiempo para entender estas cosas: es probable que no me habría causado el mismo efecto verlo hace algunos años, cuando el tronco apenas se había caído. Tal vez el dicho zen cada copo de nieve cae en el lugar correcto se refiere precisamente a imágenes como esta: cada acontecimiento ocurre precisamente así como tiene que ocurrir.

Además, no te parece un ejemplo de jardín vertical? Y de la recuperación de suelos? Entonces, quien inventó estas técnicas? Los hombres que les pusieron nombres o la misma naturaleza que los realiza sin nombrarlos? Las letras de uno de mis grupos italiano preferidos, los Marta sui Tubi dice “l’arte non paga i diritti d’autore alla realtà” (el arte no paga los derecho de autores a la realidad) es decir: en la historia del arte, cantantes, poetas, artistas, encontraron inspiración en la misma realidad. Sin embargo la realidad no quiere que alguien le pague el derecho de autor. Entonces, teniendo en cuenta de todo lo que nos enseña, me pregunté: quien paga el copyright a la naturaleza?

Creo que esta imagen nos está diciendo también que nada se crea, nada se destruye y todo se transforma no es una formula matemática, sino una manera para expresar que la muerte es un portal hacía otro camino, que solo existe una única grande energía que todo incluye y solo cambia la forma de las cosas que en ella se manifiestan. Estaba reflexionando sobre eso cuando la Guacamaya volvió a cantar y me dio risa.

Pues con risas empecé y con risas voy a cerrar. No sé que escribiré en los próximos Reflejos se lo juro que no tengo ni idea. Hoy conté algunas cosas que llegaron así, espontáneamente. Muy pronto voy a escribir sobre un libro que me emocionó mucho Yagé de Juan Camilo Medina. Tal vez alcanzo a desdoblarme y sigo viajando, mientras a mi alter ego le dejo la tarea de contar que me gustó en ese libro.

Gracias por leerme, les envío un abrazote. Hasta el próximo Reflejo.

Elvio 

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